Que no te construyan el deseo

Por Eugenia Fernanda Valdez

¿No les pasa que como mujeres tenemos una fecha de largada para todo y los demás nos lo recuerdan todo el tiempo?

¿No les pasa que como mujeres tenemos una fecha de largada para todo y los demás nos lo recuerdan todo el tiempo?

Tenemos fechas para estudiar, trabajar, amar etc y si antes encaramos por decisión, equivocación o mandato la maternidad no tenemos posibilidad de reset y reiniciar. Al menos eso dicen y nosotras, asentimos sin objetar.

En el imaginario de esa sociedad
-siempre con la gorra puesta- las mujeres deben cumplir el rol de madres en contra de cualquier deseo propio. Se necesita y se espera – por mandato natural- que ya no respondas a fulana sino que seas la mamá de Juan, Carolina o Luis. Eso implica que te vuelvas justamente en un ente que responde a las necesidades de otro.

Los otros pueden ser los hijxs, también el esposo. Tu deseo comienza a girar en la dirección del deseo de ellxs y te olvidas que vos también querías hacer cosas, lograr objetivos o cumplir algún sueño.

Las mujeres que por equívocos o mandatos se encuentran en este brete suelen asociar sus necesidades a las necesidades de los otros, y existe una internalización tal que no distinguen si bailar o tocar guitarra era su sueño o el de lxs hijxs.

En estas líneas me permito pensar en las mujeres resignadas a esa suerte.
Las que no actúan porque piensan en qué harán los hijos, el marido. ¿Qué dirá la sociedad de esa madre abandónica que relega su presencia en el hogar desorganizando la vida de los suyos por cumplir un deseo egoísta?.

También resulta un ejercicio sano pensar qué es lo queremos, permitirnos la pregunta acerca de lo que necesitamos y por supuesto darle pelea a las aseveraciones impuestas por esa sociedad que te pelea codo a codo construyendo “tu” deseo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *