El tetazo: en contra de una sociedad patriarcal

Por: Eugenia Valdez

El pasado 28 de enero en Necochea en el balneario de esa localidad, tres mujeres fueron obligadas a cubrirse (tomaban sol en topless) por la fuerza pública ya que violaban una norma penal del año ’73.

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Foto: La Nación

Las mujeres se retiraron de la playa pero se instaló en la sociedad una consigna acerca de lo que significaba el topless. Y es que más allá de lo que representa en sí, la postura adoptada por las organizaciones sociales era la de plantear el sinceramiento de una sociedad machista que no sólo concierne a hombres sino también a mujeres debido a que son en mayor medida ellas las que increpan a las de su mismo sexo.

Esta problemática se torna aún más significativa cuando hablamos de una creciente ola de femicidios que se originan en nuestro país. En esas lineas los planteos de organizaciones políticas, sociales, y ciudadanas de a pie son válidas: en la Argentina aún la paridad de género es una ilusión pues hay problemáticas relacionadas al empleo, por ejemplo una mujer con igual cargo ejercido por un hombre sufre la disminución de su salario. Se discrimina a las mujeres por estar embarazadas o ser madres solteras. Ni hablar de las muertes que ocasionan los abortos clandestinos que también debieran ser competencia del Estado, y que ninguna fuerza política enarbola, salvo los sectores de izquierda.
No se trata de quedarse en la mera anécdota del topless es una lucha que las mujeres tenemos que tomar como propia porque nos compete.

La sociedad, hipócrita en ocasiones, se torna irreconciliable con protestas como el #Tetazo -tuvo lugar hoy en las principales provincias del país (en el Obelisco de Buenos Aires, en el Monumento de Güemes en Salta, en Córdoba)- pero no se escandalizan por ejemplo con programas como el de Marcelo Tinelli que cosifica permanentemente a la mujer. Al igual que no molestan las carteleras de mujeres al desnudo si van acompañadas de alguna marca de cualquier producto. Y es que la mujer que es para consumo es distinta a aquella que decide libremente.

En aquella intervención de la Policía (20 efectivos) las mujeres accedieron a retirarse. Sin embargo resulta bochornoso e inaceptable que si una mujer sufre violencia de género, o ha sufrido una violación, quienes se encargan de ser un instrumento de la Justicia terminen por reconocer la falta de personal, y de móviles.

¿Son cómplices de un circo mediático que sólo alimenta el conservadurismo? ¿Es acaso el topless un problema o sólo quieren adoctrinar a las mujeres que no temen? Son interrogantes de una sociedad que está cambiando.

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