La difícil experiencia de practicar basquet adaptado.

El equipo de FADIT se esfuerza a diario por superarse, aunque enfrenta grandes necesidades.

El basquetbol sobre silla de ruedas es una actividad que permite, a muchas personas que perdieron la movilidad de sus piernas, integrarse a la práctica deportiva; sin embargo sus costos dificultan el ejercicio de esa disciplina.

Seis años atrás, un auto conducido por un menor de edad se cruzó delante de una motocicleta provocando un accidente. En ese infortunado suceso, Gabriel Varela, conductor del rodado menor, sufrió múltiples lesiones en tibia, peroné y tobillo,  que le impidieron recobrar su habitual movilidad. Este joven que hoy tiene 33 años de edad, comenzó su camino hacia la recuperación  y desde hace dos años compite en básquet sobre silla de ruedas, una actividad que le permite sentirse realizado en lo personal y en lo deportivo.

Gabriel, que es oriundo de Famaillá, integra el equipo de FADIT (Federación Argentina de Atletas Discapacitados de Tucumán), un combinado que cuenta con la particularidad de ser mixto, y que a partir del mes de Abril participará  en un torneo triangular, cuyo primer encuentro se disputará en Mendoza y el segundo en Buenos Aires. A posterioridad, se jugará un amistoso en nuestra provincia, para lo cual se hace imprescindible conseguir cancha, porque además intervendrán en la mencionada actividad, dos equipos de Santiago del Estero.

El deportista manifiesta que su deseo es difundir el básquet adaptado en la ciudad de Famaillá, como una forma de ayudar a muchas personas que están en silla de ruedas, sin embargo, hay muchas dificultades para tal fin como ser la carencia de un espacio físico para las prácticas. A ello se suma la falta de sillas adaptadas para la práctica del deporte.

Los costos obligan a los cultores de esta disciplina a ingeniarse para poder llevar a cabo sus actividades, tomando en cuenta que el precio de una silla nueva de fabricación nacional oscila en un precio de $85.000 a $90.000; y si se tiene en cuenta a las que se importan de Brasil o México, hay que pensar en alrededor de $150.000. Es así que Gabriel practica en una silla que logró conseguir usada, sin embargo, aún le falta obtener las ruedas adecuadas, que cuestan aproximadamente $7.000.

El basquetbolista manifestó que invitó a otras personas a participar del deporte, pero siempre enfrentan la falta de sillas por carecer de ayuda oficial, por lo que resaltó la importancia de poder recibir ayuda o sponsorización de particulares, empresas u organismos oficiales.

Quienes puedan ayudar a Gabriel y a su equipo para conseguir la cancha, elementos o sillas de ruedas, que realmente necesitan, podrán comunicarse al teléfono 3815 699810. Otra posibilidad dirigirse al Club Social y Deportivo San Cayetano: Gutemberg 221, barrio San Cayetano, en San Miguel de Tucumán.

Fotos: http://radiodiversidad.com.ar

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