El “Juego Brillante” de Bauza no es lo que espera la gente

(Por Lujan Moran)

Se volvió a jugar en el Monumental de River más de 1000 días después de su último partido en el que albergó a la Selección Nacional.

A pesar de los cuestionamientos al equipo, la gente colmó las tribunas y alentó a sus jugadores, a pesar de llevarse un disgusto en cuanto a calidad de juego.

Se le ganó a Chile 1 a 0, gol de penal (que no fue) de Lionel Messi. En la tabla volvimos a la parte de clasificación directa para Rusia 2018.

Ahora vamos a lo negativo.

Era esperable que a alguno de los futbolistas les saquen una amarilla. 10 de los 11 titulares estaban al límite. Finalmente fueron a 4 de ellos quienes se perderá el partido frente a Bolivia el martes. Podría decirse que al que más se extrañará es a Mascherano, uno de los líderes del equipo, que es un gladiador, un león, va a todas… y no lo tendremos en la altura. También perdemos a Biglia, por ende a rearmar el mediocampo. Tampoco estarán Otamendi ni Higuaín, capaz el menos extrañable porque en el banco hay buen recambio, seguramente Pratto será el titular, y quedarán Dybala (si es que llega), Correa y Alario (convocado luego del partido).

Pero no quedó allí. Gabriel Mercado salió lesionado, con un problema muscular en su muslo y quedó descartado para el martes. Emanuel Más también salió con un problema pero no está afuera del todo y esperarán su evolución. Por ende a rearmar también la defensa. Seguramente vuelve Funes Mori quién hoy cumplió su suspensión por amarillas y habrá convocados del fútbol local. Los que estarían más cerca de entrenar con la selección desde mañana son, además de Lucas Alario ya confirmado: Matías Caruzzo de San Lorenzo y Jonathan Maidana de River estarían para cubrir los puestos de los defensores; Iván Marcone de Lanús y Santiago Ascacibar de Estudiantes para el mediocampo. Fernando Gago y Lautaro Acosta corren en desventaja. Ésto quedará confirmado en las primeras horas de hoy viernes cuando el cuerpo técnico anuncie oficialmente quiénes se suman a la concentración.

Por suerte a Lionel Messi el cuerpo arbitral no lo informó debido a que el 10 durante el partido y al finalizar el mismo tuvo fuertes altercados verbales con los jueces de línea.

Definitivamente la selección tiene que mejorar. La cara de los jugadores decía todo, estaban disconformes con el nivel de juego. Se ganó por un penal que no fue. No hubo buenas conexiones entre las diferentes líneas, no hubo muchas jugadas claras de gol. No podemos ser Messidependientes si ni siquiera a él le llega la pelota limpia.

Lionel Messi al momento de rematar el penal ante Chile. Foto Twitter @Argentina

Lo que más deja en evidencia todo esto es que luego, el DT Edgardo Bauza dijo “jugamos brillante, se ganó”. Frase que no cayó bien ni en la gente, ni en los periodistas, ni en los propios jugadores (por más que sigan sin hablar con la prensa). Al parecer al DT sólo le importa ganar, no importa cómo, brillar y ganar serían sinónimos. El tema es que esto es Argentina, y por historia, por orgullo propio, no nos gusta ganar así. ¿Se ganó? Sí. ¿Volvimos a la parte alta de la tabla? Sí. ¿Gustó? No. Lo ideal es ganar, gustar y golear. Aquí sólo se ganó, 3 puntos, y nada más. Hay que mejorar, la gente quiere volver a cantar “Oleee, oleee”, quiere ver caños, gambetas, circulación de pelota, tiki-tiki, juego colectivo, goles con 15 toques. Eso sería jugar brillante. El 1 a 0 contra Chile estuvo a años luz de ser brillante, los mismos futbolistas lo saben. Queda en Bauza si, lo que dijo, de verdad lo piensa.

De los futbolistas, al no hablar públicamente con los medios, sólo podemos saber sus pensamientos por lo que publican en redes sociales. Luego del partido, algunos de ellos subieron imágenes del festejo del gol, como Di María quien publicó: “Hoy tocó sufrir, pero todos juntos logramos el objetivo”. Pasamos del “jugamos brillante” de Bauza, al “tocó sufrir” de Di María. Claramente el pensamiento de la gente se acerca más a lo que dijo el jugador del PSG. Tampoco nos imaginamos a un Messi o un Mascherano declarando que se jugó brillante. El DT piensa una cosa, los futbolistas otra. Esto no quiere decir que los jugadores estén en contra del DT, simplemente piensan distinto.

Ahora toca Bolivia, en la altura de La Paz, lugares difíciles de jugar sí los hay. A rearmar el equipo y ver si el DT logra superar la “brillantez” que según él se consiguió anoche, y tantos los futbolistas como los hinchas queden conforme con el rendimiento de nuestra Selección.

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