Emancipación de cuerpos

Por Matias Ferreyra

En Tucumán durante la marcha en el día internacional de la mujer, hubo una intervención artística que produjo reacciones en contra, algunas desmedidas. Estas reacciones desataron una nueva intervención, aunque con propósitos diferentes.

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Fotos Matias Ferreyra

Cinco de la tarde y un minuto, Jueves 23 de Marzo. “Dejá pasar estos autos y cortamos”-, la voz es la de un hombre con un tamborín que mirando su reloj advierte al puñado de personas que lo acompañan que llegó el momento. El corte se realiza segundos antes de que el semáforo de la esquina de 24 de Septiembre y 25 de Mayo diera luz verde, lo que genera algunos inconvenientes. Un automovilista intenta pasar el corte y alega: con mi compañero estamos trabajando. No tiene éxito.

Mientras tanto un grupo de personas vestidas de blanco avanzan por la calle desde Laprida y 24. Su paso es firme y ordenado. En sus rostros la mas grave seriedad. En sus miradas la mas firme imperturbabilidad. Son mujeres y travestis; son cuerpos y testimonios.

En cada una hay pruebas de violencia evidenciadas en marcas, hematomas y sangre. Todas excepto una llevan vendas en sus bocas, otras las llevan atadas a sus manos también. Pero no parecen tener miedo. El grupo avanza desafiante hasta casa de gobierno, donde se detiene. Entonces la voz de una de ellas se hace escuchar desde un megáfono. Es quien no lleva vendas. Quien las dirige y coordina, y por un tiempo será la única que hablará.

Cuando da la señal los cuerpos se desploman y yacen en el suelo. El silencio no es absoluto, el tamborín del gordo no dejó de sonar desde que cortaron la calle, pero nadie habla, solo la mujer del megáfono. Siluetas de las compañeras-, dice mientras una mujer marca con aerosol el contorno de los cuerpos de las mujeres caídas.

Los cuerpos permanecen tendidos el tiempo necesario para que los fotógrafos realicen su trabajo. Hasta que, desde el megáfono llega la orden para que los cuerpos se levanten y recuperen su vitalidad. Lo hacen de forma pausada. De a poco, cada una se retira su venda y cuando lo ah hecho la alza al cielo en señal de emancipación, de superación. Permanecen así un tiempo mas, también para que los fotógrafos realicen su trabajo.

Cuando considera que llegó el momento, la mujer del megáfono pide a los espectadores que habrán paso al grupo, que avanza entonces por la plaza hacia la estatua de la libertad (paradójicamente representada desde siempre por una mujer). Allí la rodean y la coordinadora lee su proclama. Grita su denuncia. Al acabar todas arrojan sus vendas hacia la estatua para luego festejar con clamor y unirse en un abrazo. Todas son una. Cada una de ellas es todas.

Al final se retiran juntas como llegaron, pero la complexión en sus rostros ah cambiado. Ahora hay alegría que se manifiesta también en abrazos de ánimo y festejo. Porque lograron lo que pretendían, pero sobre todo porque lo hicieron juntas.

Fotos Por Matias Ferreyra https://www.facebook.com/pg/DiarioAlternativodeTucuman/photos/?tab=album&album_id=1389971797739495

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